Crisipo: el filósofo griego que murió riéndose de su propio chiste

Avatar

Autor: Publiko 1 abril, 2021


¿Es posible morir de la risa? Esta es la historia de Crisipo, el filósofo griego que falleció asfixiado por su propio chiste.

Tras una asfixia prolongada, Crisipo perdió el conocimiento. Pocos segundos después, sufrió un paro cardiaco. Y no: no fue porque tuviera una edad particularmente avanzada, ni porque tuviera complicaciones en el corazón, o estuviera muy borracho. Este filósofo estoico perdió la vida tras reírse de su propio chiste.

Ese día, Grecia estaba de fiesta. Se celebraba la 143ª Olimpiada en medio de vino, frutos de olivo, dátiles y otras delicadezas de la comida mediterránea. Crisipo estaba particularmente emocionado, porque durante sus años de juventud, se había entrenado como corredor de larga distancia. Nunca se imaginó que después de una de sus observaciones cínicas, perdería la vida.

¿Quiénes fueron los estoicos?

Crisipo

Foto: Getty Images

El estoicismo es una escuela filosófica que se distingue por mantener el control a pesar de que el entorno sea un caos. Originada en Grecia durante el siglo III a.C., cobró relevancia por promulgar la calma a pesar de las dificultades que se presentan en la vida diaria. Sin importar la gravedad de la situación, el estoicismo la acepta tal cual es, con frialdad, y actúa a partir de la razón.

El mayor exponente de esta corriente de pensamiento fue Epícteto, quien la fundó como una rama del conocimiento. Su propuesta ganó importancia en Grecia por dar una pauta para evitar que las emociones destruyan el temple de las personas. De esta forma, se puede mantener el control de la situación y no cometer más erroresdecantados de las pasiones humanas.

Por su parte, Crisipo de Solos se considera una de las máximas figuras de la escuela estoica. A él se le atribuye el estudio de la gramática como una disciplina específica. Destacó entre los demás pensadores de la época por su habilidad como orador, así como por la confianza con la que se dirigía a los demás.

¿Realmente se murió riéndose de su propio chiste?

Crisipo

Ni siquiera una vida de promulgar la estabilidad de mente pudo librar a Crisipo de su última risa. Después de largos años prolíficos, en los que escribió alrededor de 700 obras, el día de la Olimpiada número 143 una necrosis atacó la región de su encéfalo. Con él, se fue la mayor parte de sus escritos, pues no se conserva casi ninguno de ellos.

Diógenes Laercio, otro de sus contemporáneos, se encargó de llevar el registro de su muerte. Existen dos relatos: el primero dice que, después de embriagarse con vino en malas condiciones, se intoxicó mortalmente. El segundo, señala que, durante los Juegos Olímpicos del 208 a.C., Crisipo vio a un burro comiéndose sus higos.

Un poco tomado, el filósofo exclamó entre risotadas: “¡Ahora dale al burro un vino puro para lavar los higos!“. Después de esto, según relata Diógenes, cayó al piso riendo, con un velo de espuma cubriéndole los labios y temblando incontrolablemente. A pesar de que los presentes intentaron ayudarlo, murió poco después.

Hecho con información muyinteresante.com.mx

Comentarios

comentarios