¿Cómo surgió la lucha libre mexicana?

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Autor: Publiko 6 marzo, 2021


Hablar de lucha libre en México es hablar de cultura y de identidad, sin embargo, su origen no se encuentra en nuestro país.

El tequila, los tacos, el Día de Muertos, el picante y la lucha libre podrían ser las respuestas para alguien que nos pida decir que somos mexicanos sin decir que somos mexicanos.

Es más, la lucha libre es tan icónica en México que hasta los Rolling Stones, en el documental de su gira por América Latina, dedicaron a este deporte-espectáculo los primeros 15 segundos para mostrarnos su concierto más reciente en el país. La cosa es tan simple como que no hay mexicano que no sepa quién fue El Santo o Blue Demon.

Lucha Libre Policía

¿De dónde proviene la lucha libre mexicana?

Agárrense porque algo nos puede dar con lo que nos dijo Hugo Monroy, etnólogo y autor del libro “Lucha Libre 85 años”, en el cual cuenta la historia completita del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), la más antigua de México.

“La lucha libre surgió en Estados Unidos como una actividad moderna, a finales del Siglo 19, porque en el Siglo 20 fue cuando llegó a los niveles más altos”, nos confesó.

Resulta que en 1929, el empresario mexicano y fundador del CMLL, Salvador Lutteroth, vio lucha libre por primera vez en El Paso, Texas, Estados Unidos, y de inmediato la importó.

Vio que era una oportunidad inmejorable traerla a México; en ese momento, en Estados Unidos, los luchadores mexicanos eran boicoteados, tenían mucho talento que hasta hacían ver mal a los estadounidenses, entonces los dejaban fuera de los carteles”, explicó Hugo.
 

Como traer luchadores de Estados Unidos a México era muy caro, Lutteroth fundó la Escuela de Lucha Libre de la Arena México y como profesor contrató a un maestro de lucha olímpica que ya impartía clases en la academia de policías.
“Con el paso del tiempo se hizo una amalgama de conocimientos con japoneses, irlandeses y estadounidenses que llegaron a Mexico y que compartieron su conocimientos con el sabor y la chispa mexicana, hasta lograr la lucha libre mexicana”, platicó.

¿Y qué onda con la máscara?

Pues síganse agarrando porque, para sorpresa de todos, el origen de la máscara también fue visto antes en Estados Unidos, aunque de una forma muy rudimentaria, no simbólica; de hecho, más que una máscara, era común ver el uso de pasamontañas.
No surgió en México, pero el concepto ‘lucha libre mexicana’ sí es muy identificable y muy propio, diferente a lo que se puede ver en cualquier parte del mundo”, confirmó el autor del libro de más de 500 páginas.
 

¿Entonces qué sí es de México?

Además de los colores, el brillo, las historias, los movimientos y las leyendas de los personajes, las diferencias más claras entre lo que se practica en México con lo hecho en Estados Unidos o Japón (allá la lucha libre es igual de famosa que Dragon Ball Z), están en el modo de competir.
En México, la lucha más común es entre dos equipos, rudos contra técnicos, con 3 luchadores en cada uno. En los otros países mencionados, lo más frecuente es la lucha individual y, a veces, en parejas.
“No hay otro deporte que se haya metido más en nuestra configuración de la identidad como mexicanos. La lucha se ha insertado tanto que ya está al nivel del tequila, de Teotihuacán, elementos que de algún modo nos dan orgullo”, consideró Hugo Monroy.
En Japón y Estados Unidos, cada lucha se define en un round, mientras que en México el ganador es quien o quienes ganen dos de tres rounds, que más bien son llamadas “caídas“.

¿Cuándo surgió el concepto “lucha libre mexicana”?

Entonces, si el acta de nacimiento de la lucha libre no dice que es mexicana, ¿a partir de cuándo podemos decir que existe el concepto?

De acuerdo con Hugo, en 1939 le llegó un chisme muy fuerte al entonces director de una liga de lucha libre en Estados Unidos: ¡LOS MEXICANOS RESULTARON BUENOS PARA LOS CATORRAZOS!

Para comprobarlo, esa liga trajo a su mejor gallo para enfrentarlo contra el mejor del CMLL, que en esos años se llamaba Empresa Mexicana de Lucha Libre y el taco se impuso a la hamburguesa.

“Para ese año, la lucha libre mexicana ya tenía un estilo, creo que fue el primer reconocimiento no solo local, sino de la asociación de lucha libre más importante del mundo, que reconocía a la mexicana como algo que era de gran calidad y que, de algún modo, al tener un gran campeonato, ya le daba ese reconocimiento”, mencionó.

Hecho con información de sopitas.com

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