15 ideas sobre el vino que debes olvidar

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Autor: admin publiko 30 julio, 2021


Jesús Díez
Químico-Enólogo-Viticultor. Tiene una maestría en enología y viticultura. Un MBA en Administración. Fundador de la escuela de VINO y DESTILADOS Jesús Díez- Vinicultura.
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El buen vino siempre se decanta

La culpa de esta idea la tienen los grandes almacenes, que han conseguido convencernos de que todo amante del vino debe tener un decantador (a ser posible de diseño) en casa. Y sin embargo, ¿cuántas veces lo usamos? Pocas. Muy pocas. Porque en realidad sólo hay que decantar el vino en tres casos:

Si el vino es viejo, para airearlo si necesita oxigenarse, es decir, si al abrir la botella emana un olor desagradable, como a humedad (y aún así siempre será mejor abrirlo unas horas antes que someterlo al agresivo proceso de decantación).

Si es joven, para ‘abrirlo’, si presenta una intensidad aromática baja;
o para eliminar los posibles sedimentos que haya en el fondo de la botella (para lo cual nos haría falta también una vela y mucha más maña).

En general, el vino bueno no hay que decantarlo, hay que beberlo.


El vino mejora con los años

Una vez comprado, el 95% de los vinos NO mejora con los años. El 4% de los vinos puede mejorar algo en los próximos tres a cinco años, y sólo uno de cada 100 vinos puede mejorar con el tiempo y en la mayor parte de los casos no más de 10 años, tiempo a partir del cual inician su declive.

Cuando una bodega pone un vino a la venta es porque considera que ya se puede beber, o como mucho guardar unos pocos años.


Los buenos vinos vienen con tapón de corcho

Evidentemente los tapones de las botellas no afectan a la elaboración del vino.

Se trata más bien de un condicionante psicosomático, originado en la tradición y la cultura del vino.

Sin menospreciar a los excelentes tapones de corcho, cualquier vino se puede conservar perfectamente con tapones de rosca o de plástico, y no son necesariamente vinos de peor calidad.

En resumen, la manera como se cierre una botella no incide realmente en el sabor ni en el aroma.


El vino rosado es para mujeres

El vino rosado suele categorizarse como «cosa de mujeres» o «para principiantes» pues tiene fama de ser un vino poco exigente y fácil de beber La base de esto es que son generalmente muy afrutados. Sin embargo, esta idea debe ser erradicada. Existen rosados de excelente calidad, complejos, e ideales para acompañar todo tipo de comidas.


Los vinos caros son buenos

Es lógico pensar que un producto de mayor precio es mejor que uno más barato, pero si esto no siempre es verdad en la mayoría de mercados, lo es aún menos en el del vino. Es posible encontrar vinos a precios asequibles de alta calidad.

El precio de las botellas de un vino en ocasiones es cuestión sólo de los costes añadidos propios de cualquier producto de lujo: exclusividad, ‘marketing’, publicidad.


Copa diferente para cada vino

Quién no se ha sentado a la mesa de algún restaurante y ha tenido delante de él tantas copas como vocales existen en el alfabeto; ¿será la más redondeada? ¿La copa más fina es la del postre? Y un sinfín de preguntas abordan nuestra mente.

La realidad sobre este mito del mundo del vino es que el tipo de copa no va a influir sobre la calidad del líquido que contenga, sí que influirá en la forma de percibir los aromas y sabores.


Una vez abierto, el vino debe consumirse en el día

Otro de los mitos más comunes. Si bien una vez descorchados los vinos ya empiezan su trabajo de evolución por la entrada de oxígeno a la botella, un vino de buena calidad puede beberse durante 3 o 4 días. Para conservarlo en buen estado y que se mantenga “vivo”, lo ideal es volver a taparlo, guardarlo en la heladera y sacarlo media hora antes de consumirlo.


Todo el vino debe tomarse a temperatura ambiente

Es bastante común escuchar a las personas decir esto, pero este mito tampoco es cierto, ya que no todo el tiempo la temperatura permanece al mismo nivel. No es lo mismo estar en un destino de playa, que de montaña, o dentro de un restaurante o la terraza de una casa. Así que afirmar que el vino debe tomarse a temperatura ambiente es un mito, todo depende el vino que vayas a consumir y por lo general en la etiqueta viene la sugerencia de la temperatura


Es mejor un vino de crianza o reserva

Claro que existen grandes vinos crianza, reserva y gran reserva.

Pero también hay vinos jóvenes que son auténticas «explosiones de sabor», cálidos, potentes.

El método de elaboración, en cuanto a la crianza, puede condicionar su consumo: el maridaje, la ocasión, las preferencias,… pero en ningún caso la calidad del vino.


Hay que guardar las botellas acostadas

Conservar las botellas de vino acostadas no es una regla.

No hay necesidad de colocarla de esta forma ya que la humedad entre el líquido y el corcho al estar parada es suficiente como para mantener el tapón lubricado.

Es más, los corchos que permanecen mojados por mucho tiempo pueden afectar el vino.


Oler el corcho en los restaurantes

En muchos restaurantes el mesero deja el corcho del vino en la mesa por si queremos olerlo, pero esto no tiene utilidad, el olor del corcho no es indicativo de nada. En lo que debes fijarte es en que el corcho esté entero.


El mejor vino blanco es el vino tinto

Cuando se prueba un vino blanco y un vino tinto a la misma temperatura, en cata ciega, muchas personas no pueden distinguir cuál es cuál. Por tanto, dicha afirmación, comúnmente escuchada, es una preconcepción sin fundamentos.


El vino engorda

El vino es una bebida que no contiene grasa por lo tanto no es un alimento que engorde per se. Una copa de vino contiene: agua (85%), alcohol (11%) y ácidos. Una copa de vino blanco aporta 53 calorías, una copa de vino tinto 61 calorías, los famosos vinos dulces contienen 65 a 75 calorías.


El vino con sedimento no sirve

Los sedimentos no quieren decir que el vino sea de mala calidad o esté dañado.

Cuando encontramos sedimentos en una botella de vino esto realmente quiere decir que el vino no se ha filtrado o se ha hecho de forma muy ligera; lo cual ocurre porque algunos productores de vino, prefieren no hacerlo pues consideran que este proceso desnaturaliza el vino y que cada vez que se hace pierde aromas y sabores.


El tinto es para carne, el blanco para pescado

Otra frase que muchos han tomado como norma y no necesariamente es cierta. Aunque el vino tinto combina mejor con platos más fuertes y el blanco con platos suaves el verdadero secreto de un buen maridaje consiste en el que el vino potencie el sabor de la comida y viceversa.

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