Adaptógenos:¿Cómo protegernos y recuperar el equilibrio ante el estrés?

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Autor: admin publiko 22 febrero, 2021


Nathaly Marcus
Nutrióloga funcional; especialista en medicina antiedad.
Directora y Fundadora de
Bienesta Medical Center
TW: @NathalyMarcus
Bienestamx.com

Las estructuras del interior de tu cerebro supervisan constantemente todo tu cuerpo desde la temperatura corporal hasta el azúcar en la sangre y los niveles de dióxido de carbono en los pulmones, respondiendo para mantener niveles óptimos de salud.

Este equilibrio dinámico se rige por el hipotálamo, una estructura presente en los vertebrados que sirve para mantener la estabilidad ajustando y controlando las funciones no voluntarias del cuerpo mediante hormonas.

Las hormonas actúan como mensajeros que envían instrucciones desde el cerebro al cuerpo y controlan muchos aspectos de la vida, desde el despertar, el dormir, la frecuencia cardiaca, presión arterial, apetito, memoria, emociones hasta el deseo sexual.

Cuando estamos en un estado de constante huida, con la mente alerta máxima, preparando al cuerpo para la siguiente amenaza percibida, y liberamos más de 30 hormonas del estrés como la adrenalina y el cortisol. Unos niveles continuamente altos pueden llevar a un agotamiento físico y mental, y causar daño físico y psicológico. Así aparece la fatiga constante, el aumento de peso, la mala función digestiva, la inflamación crónica, la baja inmunidad, y los desequilibrios hormonales.

La exposición frecuente a estas hormonas del estrés puede incluso provocar afecciones potencialmente mortales como enfermedades autoinmunes, cardiopatías y cáncer.

No es el estrés lo que nos mata sino cómo reaccionamos a él.

El aumento de la producción de cortisol afecta a la salud de las siguientes maneras:
La sangre se desvía del tracto GI, causando síntomas GI.
Deficiencias en otras hormonas como la progesterona.
Glucosa elevada
metabolismo disminuido
Función inmune disminuida
Disminución de la función de la glándula suprarrenal o fatiga adrenal

¿Cómo protegernos y recuperar el equilibrio?
Para ayudad al autocuidado vital, la naturaleza tiene una respuesta: las plantas medicinales conocidas como adaptógenos que pueden proporcionar beneficios profundos y duraderos para nuestra salud.

En todo el mundo las plantas medicinales se han empleado durante años para cuidar la salud y tratar enfermedades. Desde 1960, el Dr. Israel Brekhman llevó a cabo muchas investigaciones y definió los adaptógenos como las plantas que:
No son tóxicas en dosis terapeúticas normales
Producen en el cuerpo un estado no específico de resistencia al estrés físico, emocional y ambiental
Tienen un efecto normalizador sobre el cuerpo, pues ayudan a restaurar la función fisiológica alterada por el estrés crónico. No son adictivas.

Propiedades curativas
Puedes sorprenderte de que las plantas tienen más ADN que los humanos, pero además tienen sustancias químicas complejas y únicas como fotoquímicos con distintos efectos en nuestro cuerpo y en otros animales. El cuerpo reconoce el fitoestrógeno que le suministra la planta como si fuera estrógeno propio producido en su interior, esta respuesta puede devolvernos el equilibrio si tenemos déficit de esta hormona.
Aumentan la resistencia del cuerpo aliviándolo del el estrés agudo o crónico.

Shatavari: ayuda a las madres lactantes, en la premenopausia y menopausia, en la pérdida de libido, bochornos, cambios de humor y resequedad vaginal. Favorece la fertilidad en hombres y su libido. Se preparara como con ghee, o leche de macadamia o de almendra, o trufas de chocolate.
Astrágalo: Por su alto contenido de flavonoides, protege el corazón y los vasos sanguíneos, tiene propiedades antivirales y antiinflamatorias útil para tos, infección, resfriado o infecciones urinarias.

Bacopa: Hierba que se utiliza para mejorar la memoria y la claridad mental. Se conoce en india como Brahmi, se utiliza para el estrés, ansiedad problemas de memoria se recomienda para edad avanzada y menopausia.

Gotu Kola: (centella asiática) se usa como medicina y como alimento. Ayuda a la memoria. Mejorar la conciencia y la claridad, apoyo para la meditación, aumenta flujo sanguíneo, úlceras en piernas debido a mala circulación. Se recomienda para lesiones, traumatismo o cirugía o después de un entrenamiento duro.

Cúrcuma conocido como el azafrán de india: Reduce niveles de colesterol. No tomar más de 400 mg, y siempre acompañado de grasa, liposoluble y de pimienta para mejorar la absorción. Dejarlo una semana antes de una cirugía, y no combinar con aspirina o medicamento anticoagulante.

Eleutero: Protege de los efectos del cortisol, equilibra las hormonas, maximiza resistencia y mejora niveles de energía. Perfecto para viajeros, reduce los efectos del jet lag, y contrarresta el mal de altura ya que aumenta la absorción de oxígeno, y mejora el rendimiento así que se recomienda para deportistas

HONGOS:

Reishi: Se recomiendan incluirlos en tu dieta y pueden funcionar muy bien como infusiones o agregar 1 cucharada de estas infusiones en sopas o licuados. Excelentes para infecciones, antivirales, calman el sistema nervioso, ayudan al mareo, ansiedad, recuperación de una enfermedad.

Coriolus versicolor: Incrementa el sistema inmunológico, inhibe infecciones patógenas. Actúa como prebióticos estimulando el crecimiento de las bacterias probióticas en el colon. Dosis: 3 a 6 gramos diarios durante un periodo de 3 a 6 meses
Ashwaghanda: Activa el sistema inmunológico. Es antibacteriano, antiinflamatorio y antioxidante y aumenta la resistencia y fuerza. Ayuda a preservar el tamaño de las glándulas suprarrenales. Incrementa la libido. Mejora la tolerancia y manejo del estrés. Mejora los niveles de cortisol en sangre. Se absorbe mejor con grasa, ghee o aceite de coco activando sus componentes. Dosis: 500 a 2,000 mg en cápsula y de 3 a 4 gramos diarios si se utiliza la raíz

Maca: Regula los desbalances hormonales, mejora los síntomas de la andropausia y menopausia. Es un potenciador de la fertilidad y de la libido, da vigor, ayuda a los síntomas de la menopausia. Dosis: 1 cápsula diario o 1 cucharada sopera en licuado, bebida caliente o papilla (1 a 3 gramos diario) se puede combinar con cacao para mayores beneficios.

Licorice: raíz de extracto de regaliz Glycyrrhiza glabra: Para niveles de cortisol bajo, depende de estudios de cortisol, equivale a cortisona natural. Evitar en caso de hipertensión. Muy útil como adaptógeno en el síndrome de fatiga adrenal o burn out ya que regula eje hipotálamo- hipofisis- suprarrenal. Tomar en forma activa Glycyrrhiza y no deglycyrrhiza. Dosis: 300-500 mg/día

Gingseng: Mejora la tolerancia y manejo del estrés, incrementa los niveles de energía. Es antioxidante, disminuye los niveles séricos de la glucosa y regula los niveles de insulina. Mejora la memoria y fortalece el sistema inmunológico. El ginseng actúa en el hipotálamo y otras partes del cerebro para ayudar al cuerpo a reaccionar y recuperarse rápidamente sobre todo en personas mayores de 60 años. Dosis: 125 a 500 miligramos diarios durante un mes, seguido de dos semanas de abstinencia.

Rodhiola rosea: (raíz de oro o de rosa): Reduce los efectos del estrés y atenúa los síntomas de la depresión y fatiga crónica y depresión invernal o trastorno afectivo estacional. Mejora el rendimiento físico y mental excelente para deportista y para fibromialgia, o personas con dolores musculares. Tiene un efecto estimulante, incrementando la energía. Dosis: 200 a 600 mg diarios

Existen otros ¨tónicos nutritivos¨ como la albahaca india, damiana, salvia, romero, verbena, melisa, baya de goyi que tienen cualidades adaptógenicas. Todos estos adaptógenos tienen propiedades curativas globales, en india se llaman rasayanas que significa camino de la esencia, mientras que en china se les llama tónicos renales yang, en medicina tradicional las hierbas adaptógenicas se asocian a la longevidad y la buena salud.

Los polvos son fáciles de usar: puedes añadir 1 a 2 cucharaditas a un smoothie, espolvorearlo en alimentos como papilla de avena, sopas, guisos y otros platos. Se recomienda guardarlos en frascos de vidrio en un lugar fresco, seco y sin luz. También los podemos encontrar en cápsulas y tinturas o en té.

Se recomiendan a partir de los 12 años de edad, y jamás menores de 3 años.

Receta leche con ashwagandha para dormir
Ingredientes:
1 taza de 300 ml de leche vegetal o animal
1 cucharadita de ashwagandha en polvo
¼ cucharadita de canela molida
½ cucharadita de ghee o aceite de coco
Gotas de esencia de vainilla *** opcional
Miel al gusto*** opcional

Procedimiento:
Poner leche con aceite de coco o ghee a calentar a fuego lento con el polvo de ashwagandha y canela. El polvo no se disolverá pero quedará disperso en la leche.
Retirar del fuego y agregar vainilla y/o miel al gusto. Servir de inmediato.

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