¿El amor verdadero es incondicional?

Autor: admin publiko 2 agosto, 2021


Tere Díaz
Psicoterapeuta, especialista en desarrollo personal y terapia de pareja. Su más reciente
libro ¿Cómo identificar a un patán?
TW: @tedisen
terediaz.com

El amor, casi en cualquier presentación, es un intercambio. Y si bien no es “una por ti y otra por mi” en un “cuentagotas pichicato”, sí es esperar que el otro me considere, me ayude y me acompañe, y en un disponerme a considerar, ayudar y acompañar al otro también.

Vivimos con la promesa de que al encontrar el verdadero amor, éste nos colmará; es decir, nos dará – por fin, y por el simple hecho de ser quienes somos – todo aquello que necesitamos y deseamos. Y por tanto, navegando en la barca del “amor total” nuestras necesidades serán satisfechas y nuestros errores quedarán olvidados. Peor aún, cuando esto no ocurre persiste la ilusión de que al rato, mañana, o la próxima vez así será….


Estar enamorado es…

Esta creencia es la fantasía del enamoramiento, esa experiencia de que todo será satisfecho y cumplido con la pareja. Y es que estar enamorado es estar como de “luna de miel”. Y miren que ni las lunas de miel resultan, a veces, tan gratificantes. Conozco a infinidad de parejas que inician el declive en las expectativas puestas en su viaje de bodas o en la boda misma.


Evolución del amor

En el inicio, ante el entusiasmo de conocernos y dar la mejor cara, la relación es pura generosidad incodicional, babeo y devoción. Esto se da también desde la distorsión que genera el enamoramiento que nos hace ver en el otro aquello que nosotros deseamos y necesitamos. Existe la sensación de que “nada” del otro me molesta y la confianza de que la otra persona “nunca” me va a decepcionar. Muchas personas afirman “he encontrado, por fin, el verdadero amor” Y es que el enamoramiento, con todas sus reacciones químicas, general la ilusión de que algo “tan fuerte y tan engolosinante” no puede acabar.

En un segundo tiempo, cuando la idea de “tú y yo somos uno mismo” disminuye o termina, el tiempo avanza, aparecen las vicisitudes de la vida, y se intensifica la rutina la pareja a poner los pies en la tierra, y a veces, bruscamente. Pero de una u otra forma, las heredas tempranas y las necesidades profundas, terminan por asomarse, abriendo la puerta a la decepción y la frustración.


Finalmente llega el momento de la negociación o de la fricción

Si se intenta cambiar al otro, exigiéndole, controlándolo, criticándolo o agrediéndolo, se cronificará el conflicto y se desgastará la relación. Los elementos corrosivos que entran aquí en juego son la crítica constante, el deprecio, el no asumir responsabilidad de lo propio y la indiferencia.

Si se entienden las necesidades, valores, sueños, y temperamentos de cada uno que se esconden detrás del conflicto, se negocian las resoluciones.

Pero ojo, no todas las diferencias tienen solución. Existen conflictos solubles e irresolubles. Aun así, todos pueden llegar a una buena negociación.

Toda buena negociación deja a ambas partes un poco insatisfechas pues implica ganar algo y renunciar a algo. Renunciar, no es sacrificarse, es elegir qué puedo posponer o darme a mí misma con el fin de conservar lo bueno del vínculo. Se cede algo para ganar algo y esto permite que la relación pueda sostenerse y disfrutarse.

Ademas, el amor adulto siempre nos deja un poco insatisfechos. Esperar que el amor nos de todo es una expectativa infantil, que incluso ninguna madre ni ningún padre nos puede satisfacer.


El amor incondicional es una ilusión. Las renuncias y las entregas son la realidad

La cuenta bancaria emocional consiste en quitar poco de la relación y depositar más.


Los sacrificios y las entregas evolucionan con el tiempo

Todas las personas cambiamos con el tiempo. Las parejas exitosas actualizan sus relaciones al preguntar y expresar sus necesidades, deseos, interes y valores. Pueden surgir nuevas necesidades a medida que las relaciones maduran y se profundizan.

Las crisis

En ellas se dan los grandes riesgos y las grandes oportunidades.


Conclusión

La madurez – que implica autoconocimiento, capacidad de frustración, compromiso y autorresponsabilidad – da paso a condiciones elegidas y aceptadas que no solo son comprensibles para cada uno de los miembros de la pareja sino posibles de realizar.

El conocimiento mutuo, la aceptación y el perdón son el kit de primero auxilios que previenen a la pareja del resentimiento y el martirio.


EJERCICIO Cómo buscar el punto medio con una pareja

Paso 1: haz una lista de tus renuncias para que la relación funciones mejor.

Paso 2: haz una lista de las renuncias que reconoces por parte de tu pareja.

Paso 3: haz una lista de las cosas que das fácilmente a tu pareja de las que no te arrepientes ni requieres reciprocidad.

Paso 4: haz una lista de lo que crees que tu pareja te da y que le gusta dar.

Paso 5 – Es posible que tu pareja no sepa cuándo estás dando de corazón y cuándo estás sacrificando tus propias necesidades por él o ella. O que te das cuenta que él o ella está haciendo lo mismo. Para ayudar a crear una mejor comprensión entre ustedes, agrega uno de los siguientes números después de cada elemento para agregar claridad a su intercambio.

Ahora compartan sus listas entre sí. Dense el tiempo para comparar lo que encuentren que ya sabían y lo que han aprendido el uno del otro que sea diferente de lo que esperaban.

 

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