¿Brexit sin acuerdo? Llega la hora de la verdad para Londres y Bruselas

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Autor: admin publiko 12 diciembre, 2020


A dos semanas y media de poner fin a su complicada relación, el Reino Unido y la Unión Europea deben decidir este domingo si es aún posible hacerlo con un acuerdo comercial que suavice sus consecuencias o será una ruptura brutal.

Al término de una larga cena de trabajo para intentar desbloquear la situación, el primer ministro británico Boris Johnson y la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen reconocieron el miércoles que seguía habiendo profundas diferencias.

Y dieron a sus equipos negociadores hasta el final de esta semana para decidir si vale la pena seguir intentando un acuerdo de libre comercio que rija sus relaciones a partir del 1 de enero o, incapaces de acercar posiciones, tiran la toalla tras meses de difíciles contactos.

Desde entonces, se multiplicaron las declaraciones pesimistas de ambas partes, pese al alto precio que tendrían que pagar por una ausencia de acuerdo que amenaza con provocar escasez de alimentos, monstruosos atascos, puertos bloqueados y cierres de fábricas, y preocupa desde hace años a los círculos empresariales británicos.

“Parece muy, muy probable que tengamos que optar” por un Brexit duro sin acuerdo, reconoció Johnson el viernes.

Hay “más posibilidades de un Brexit sin acuerdo que de lograr un acuerdo”, había dicho la víspera Von der Leyen a los 27 líderes de la UE reunidos para una cumbre en Bruselas.

Iniciadas en marzo, las negociaciones llevan meses estancadas en tres puntos claves: la negativa británica a dejar abiertos sus ricos caladeros a los pescadores europeos, las reglas de competencia leal exigidas por los europeos a cambio de un acceso a su mercado único y el modo de dirimir las futuras diferencias.

Hasta el último minuto, cada parte se mostró enrocada en su posición de partida y exigió que el movimiento lo hiciera el otro.

El Reino Unido insistió en recuperar el pleno control de sus aguas y sus leyes, los europeos en proteger la integridad de su mercado único.

Londres reconoció el sábado que cuatro buques de la Royal Navy están listos para proteger las aguas británicas ante potenciales tensiones con barcos europeos si las negociaciones fracasan.

– Años de difíciles negociaciones –

Durante el día las partes deben anunciar si las diferencias son insalvables, cuatro años y medio después del histórico referéndum de 2016 en que el Reino Unido decidió por 52% de votos poner fin a casi cinco décadas de una tensa relación con la UE y convertirse en el primer país que abandona el bloque.

Aquella votación dividió a la población y los políticos británicos y provocó la inmediata dimisión del primer ministro conservador David Cameron.

Tres años después tuvo que dimitir también su sucesora, Theresa May, cuyo acuerdo de divorcio duramente negociado con Bruselas disgustó tanto a los proeuropeos como a los defensores de un Brexit duro, provocando meses y meses de caos político y agrios debates parlamentarios.

Una aplastante mayoría lograda por Johnson en las legislativas de diciembre de 2019, bajo la promesa de “cumplir el Brexit”, permitió por fin al Reino Unido abandonar la UE el 31 de enero.

Pero el país entró entonces en un periodo de transición, que termina este 31 de diciembre, en que siguió aplicando las reglas europeas, aunque sin voz ni voto, mientras se enzarzaba en este largo y complicado proceso negociador.

En las últimas semanas los contactos se habían intensificado y las partes dieron tímidas señales de un cierto acercamiento antes de señalar obstáculos de último minuto.

Londres acusó a Bruselas de endurecer repentinamente su posición, tal vez empujada por el temor de países como Francia -quien amenazó con un veto- a hacer demasiadas concesiones para lograr “un acuerdo a cualquier precio”. La UE negó todo cambio de actitud.

El periodo de transición podría haberse ampliado hasta un máximo de dos años, pero Johnson se negó rotundamente, prometiendo que no habría más retrasos ni aplazamientos a la salida definitiva del bloque por parte del Reino Unido.

Pero esta salida debilita la unidad del Reino Unido, dando argumentos a los independentistas de Escocia, una nación de 5,5 millones de habitantes profundamente proeuropeos que votaron muy mayoritariamente contra el Brexit.

acc/erl

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