Concluye la gira del documental ‘499’ su paso por Veracruz

Autor: admin publiko 5 agosto, 2021


Orizaba, Ver. La gira del documental 499 por la Ruta de Cortés terminó ayer su paso por Veracruz con una proyección en el Salón Emperador del Poliforum Mier y Pesado en Orizaba, la cual fue acompañada por un conversatorio con el poeta y traductor nahuablante Sixto Cabrera alrededor del tema “Derechos indígenas”. La gira continuará por Puebla, Tlaxcala, Morelos, Querétaro y Guanajuato para terminar en la Ciudad de México el 13 de agosto.

Originario de Soledad Atzompa, un pequeño municipio en la sierra de Zongolica a una hora de Orizaba, Sixto Cabrera González ha publicado cinco libros de poesía en náhuatl y español, que han sido traducidos al catalán, portugués, inglés, francés e italiano, y también ha traducido poetas mexicanos y extranjeros al náhuatl. Asimismo, fundó la Biblioteca Municipal de su pueblo natal y es un dedicado promotor de la lengua náhuatl y la preservación lingüística.

La tercera sección de 499 ocurre en Soledad Atzompa y está enmarcada con dos poemas tomados de Makxochitl (Ramo de Flores), una antología de la obra de Cabrera González. En la docuficción, el Conquistador sin nombre -interpretado por Eduardo San Juan Breña- es arrestado por la policía municipal del pueblo, la cual es autogestionada al estilo de las autodefensas de Michoacán y Guerrero. El destino del detenido se deja en manos del poeta Sixto Cabrera, quien le recita poemas en náhuatl para después dejarlo ir, empujándolo a seguir su camino.

Unas horas antes del evento en Orizaba, acompañado del director Rodrigo Reyes, Sixto Cabrera concedió una entrevista a La Jornada para compartir su experiencia participando en 499, así como sus impresiones de la proyección de la película en Soledad Atzompa, la cual tuvo lugar el martes 3 de agosto.

-499 es una propuesta muy inusual ¿Por qué te involucraste en la película? ¿Por qué es importante retratar así Soledad Atzompa y a su policía comunitaria?

—Sixto Cabrera (SC): El culpable es Félix Márquez. Él me involucró en esto y afortunadamente tuvimos la oportunidad de coincidir con Rodrigo. En cuanto al rodaje de 499, hubo algunas cosas ahí que yo fui proponiendo y que Rodrigo dijo que sí, y de verdad me alegro de haber podido aportar mi granito de arena para que esto resultara magnífico. La película me encantó, ayer que se transmitió en la comunidad desafortunadamente no hubo la afluencia que yo esperaba. A pesar de que se voceó tuvo poca asistencia, y sin embargo los pocos que estaban ahí estaban encantados de poder ver la película, poder verse a sí mismos y a los involucrados, en este caso la policía comunitaria, reflejados en esa realidad que maneja 499, del Conquistador que llega a la sierra de Soledad Atzompa. Uno está encantado de involucrarse en este tipo de proyectos.

La importancia está también en la forma de reflejar la parte organizativa de las comunidades indígenas, sobre todo. Porque en la ciudad no sucede, sucede en comunidades indígenas que la comunidad puede poner esa confianza en la policía comunitaria, en las autodefensas, llenar esa ausencia en cuanto a seguridad que le corresponde proporcionar al Estado. Si no la proporciona, la comunidad lo hace. No en Soledad Atzompa, primero fue en Guerrero con el CRAC y luego con el doctor Mireles en Michoacán; digamos que la policía comunitaria de Soledad Atzompa es una réplica de la forma en que ellos se organizaban allá en Michoacán. 499 viene a reflejar eso, la ausencia del Estado en cuanto a seguridad. Es lo que decía Rodrigo: los feminicidios, los asesinatos de periodistas ¿por qué se dan? El Estado se incomoda, tú no puedes hacer una crítica constructiva porque para ellos es destructiva.

Vivimos en una sociedad democrática, entonces podemos hacer una aportación de cómo podemos llevar a cabo este tipo de iniciativas y decir “que la Sierra sea el reflejo de lo que puede pasar, de lo que puede ser la ciudad”. Porque en la ciudad, perdóname la expresión, pero te están madreando enfrente de varios y nadie hace caso, nadie te va a ayudar, lo cual no sucede en la zona rural. Lo que aconteció después de que vino Rodrigo a rodar la película, un año después, es que Soledad Atzompa fue el ojo del huracán cuando mataron a 6 supuestos delincuentes en la zona. Fueron quemados. La delincuencia con armas y la comunidad sin armas, solamente con el valor de enfrentarse a ellos. El hartazgo de poder decir ya basta. Tan es así que ahorita Soledad Atzompa entre comillas vive en paz. Sucedió después, poblanos quemados en Soledad Atzompa, desafortunadamente. No debe ser así, pero esa es la consecuencia de la ausencia del Estado para proporcionar seguridad a sus gobernados.

—Rodrigo Reyes (RR): Totalmente, y no es una apología de la violencia en absoluto, más bien un reconocimiento de que hay muchas comunidades en México donde si no se organizan para resistir de alguna manera van a desaparecer. Es la verdad. Estamos viviendo una crisis cultural muy fuerte en nuestro país, pero las comunidades no están quedándose con las manos dobladas, sentaditas esperando a que llegue una solución. La solución es la organización propia. Creo que quizás el gran ejemplo en ese sentido son los zapatistas, que han sido muy congruentes diciendo “nosotros no participamos del Estado porque no confiamos en él”. Creo que nosotros los mestizos que estamos fuera del entorno indígena tenemos que aprender a ser buenos aliados, a colaborar y a escuchar también. Y a escucharnos a nosotros: cuando decimos comentarios racistas, cuando perpetuamos ese etnocentrismo, ese imperialismo cultural, tenemos que frenarnos también. Y apoyar las iniciativas de nuestro entorno que están dándole sobrevivencia a las comunidades indígenas.

—SC: Y desde la resistencia lingüística también. Afortunadamente tenemos 68 lenguas indígenas en el país, pero desafortunadamente hay 4 que están a punto de desaparecer a falta de hablantes. Yo creo que hay que impulsar el rescate de las lenguas indígenas, de los usos, costumbres y tradiciones de cada comunidad, para que esto en un futuro no muy lejano no se pierda. Porque está condenado a desaparecer. Desde esa resistencia, dentro de 499, Sixto Cabrera González le recita al Conquistador unos poemas en su lengua materna y finalmente le da la bendición para que vaya en su búsqueda, porque él tiene otra misión que reflejarnos después de todo.

-Cuéntanos por favor sobre tu carrera como poeta y los poemas que le recitas al conquistador, ¿de dónde vienen estos poemas y por qué los elegiste para la película?

—SC: De inicio no había un guion ahí de cómo hacer la escena, porque es lo que decía, Rodrigo iba aportando y yo iba aportando y finalmente hicimos una conjunción y funcionó de maravilla. La idea fue de Rodrigo porque en ese entonces…

—RR: Yo tenía entendido que la idea era tuya. Hablar en poemas, yo la recuerdo como idea tuya, jajajaja.

—SC: Quizás sí y ya se me había olvidado. Quizá sí, quizá no. Fue una bronca poder rodar en esa comunidad, en el sentido de que teníamos el permiso del presidente municipal porque yo se lo pedí, pero hubo por ahí ciertas personas que no se prestaron a apoyarnos. Incluso la autoridad que ayer estuvo presente en el evento. La acción de aquel entonces en el rodaje fue una y la reacción de ayer fue otra. Porque finalmente ya no se estuvo apoyando en cuanto a la invitación para que la comunidad fuera a ver la película, porque la policía comunitaria estaba participando en el rodaje, Sixto Cabrera González también estaba presente.

Yo tenía Makxochitl, el libro Ramo de flores, de mi autoría, una recopilación de 20 años a la fecha. No es una recopilación como tal, pero sí es una recopilación de lo que fui escribiendo: yo estaba obligado a presentar los resultados de un proyecto de la en ese entonces Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, e hice la recopilación de ese poemario. Y de ese poemario sacamos unos poemas que más que nada era… La policía comunitaria pensaba que yo estaba percibiendo un recurso ahí con la película, cosa que no es, a lo que Rodrigo les dijo: “Sixto va a participar en esa película, pero la intención de nosotros es proyectar el trabajo de Sixto. Entonces quedó como tal.

—RR: Sí, no podemos replicar los modelos de explotación en el cine. No se trata de llegar, dame lo que quiero y ya nos vamos- Siempre es difícil, un rodaje es muy difícil, necesitas ciertos planos, ciertos puntos de vista, se entiende. Pero hay que estar abiertos a escuchar, igual como el conquistador tiene que escuchar, hay que escuchar nosotros también como artistas. Al final el resultado ha sido increíble y nos dio una amistad y un lazo muy rico que creo que es incomparable. mucho mejor trabajar así que llegar mandando. Hay que llegar escuchando.

-¿Qué esperas del estreno en salas de 499? ¿Hay algo que te gustaría decirle al público?

—SC: Pues de entrada ya me vi reflejado en la película, ya hicimos nuestra aportación. En algún momento hice una mal llamada marcha nacional por la preservación de las lenguas indígenas, que no era otra cosa más que la invitación hacia la gente que vive en las grandes ciudades a que valore la cultura, los usos, costumbres y tradiciones de las comunidades indígenas. Porque debido al racismo en muchas ocasiones la gente que vive en las zonas rurales se limita de hablar su lengua en la ciudad, y eso orilla a los hablantes y los habitantes de las zonas rurales a enseñarles a sus hijos que hablen el español. Entonces desde ahí se va empezando a perder la lengua. Esa es mi invitación: a revalorar nuestras costumbres y tradiciones que sobreviven en nuestro país.

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