El día que Trump amenazó a la democracia de EU

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Autor: admin publiko 8 enero, 2021


David Engel
global@gimm.com.mx

 

El 6 de enero de 2021 pasará a la historia como uno de los días más oscuros que ha tenido Estados Unidos.

Para siempre quedarán plasmadas las imágenes de los manifestantes republicanos asaltando el Capitolio en Washington y tomándose fotos dentro de las cámaras de sesiones vestidos con atuendos trumpistas o burlándose de los actos que cometieron el día que se certificaron los votos electorales para dar la victoria oficial a Joe Biden.

Jamás se podrá olvidar que ese miércoles 6 de enero la democracia estadunidense fue amenazada por un grupo de personas que no podemos llamar simpatizantes, sino terroristas domésticos.

Nos puede parecer irreal o inimaginable que un posible intento de golpe de Estado se diera lugar en la capital del país más poderoso del mundo. Eso sólo sucede en los países antidemocráticos o que carecen de un sistema electoral fuerte, pero no en la nación que nos ha presumido por décadas ser la democracia ejemplo en el mundo.

Es complicado asimilar lo que pasó en la máxima sede legislativa del país y más por el mensaje que deja dicho acto: Washington podrá tener los mejores mecanismos de seguridad, instituciones de inteligencia o militares para defenderse de los enemigos foráneos, ¿pero un mecanismo de defensa para los enemigos internos?

¿Qué nos da a decir esto? Que un grupo de personas comandadas o motivadas por un loco puede poner en riesgo la seguridad doméstica o la democracia del país #1 del mundo.

Es de llamar la atención que algunos simpatizantes proTrump portaban banderas confederadas dentro del Capitolio, las cuales jamás pudieron entrar a ese recinto legislativo durante los cuatro años de la Guerra Civil entre la Unión y la Confederación. Lo más cercanas que estuvieron fue a 10 km, en Fort Stevens.

Los simpatizantes de Trump pudieron retar a los Poderes federales de Estados Unidos y ridiculizarlos con emblemas que han dejado divisionismo, muertes y racismo hasta el día hoy.

La derrota presidencial del 3 de noviembre, los dos escaños georgianos perdidos para obtener la mayoría republicana en el Senado y la insurrección en el Capitolio son los mejores recuerdos que dejará el presidente Donald Trump al Partido Republicano. Quién sabe si después de todo esto lo apoyen en sus asuntos legales al dejar la Casa Blanca y en nominarlo de nueva cuenta como candidato republicano para la presidencia en 2024 (lo dudo).

Los problemas legales que se le vienen al presidente cuadragésimo quinto después de dejar su cargo serían complicados por la cantidad de mentiras y posibles actos de corrupción perpetrados durante su periodo presidencial, pero, ahora con lo sucedido en el Capitolio, podrían agravarse antes de terminar su mandato.

Algunos conspiran sobre el hecho de que Trump renunciaría a la presidencia próximamente para que Mike Pence pueda otorgarle el indulto presidencial que necesita con gran urgencia, pues se sabe perfectamente que no podría él mismo perdonarse o darse un indulto.

Algunos legisladores piden el impeachment o activar la enmienda 25 constitucional para remover a Trump de la presidencia.

De cualquier manera, el desastre que deja Trump no será fácil de sanar. Deja un país dolido, dividido y con mucho odio entre las mayorías y minorías.

Todavía hace algunas semanas, desde Pensilvania, este hombre se atrevió a compararse con Abraham Lincoln. ¿Lo puede creer?

Ya ni Richard Nixon se atrevió a tanto.

El peor error de Estados Unidos ha sido Donald J. Trump. Ojalá así sea recordado.

 

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