¿Qué pasa cuando un bebé no llora al momento de nacer? Experta explica

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Autor: admin publiko 12 julio, 2021


Una médico interno residente de Pediatría del Hospital Universitario Príncipe de Asturias interpreta que llorar en el parto significa un inicio favorable de la respiración del bebé. “Es su primera manera de comunicación. Dentro del útero están rodeados de liquido amniótico y al salir al exterior esos pulmones tienen que vaciarse de liquido y empezar a respirar. Cuando lloran observamos que son capaces de utilizar ese aire para respirar y para llorar. El llanto es tranquilizador, pero como decimos no es el único dato en el que nos fijamos”, agrega.

Madrid, 12 de julio (EuropaPress).- En las películas nos han descrito los partos como momentos maravillosos, que lo son, y donde el bebé siempre llora. Pero luego, la realidad, no tiene por qué ser como nos lo han pintado en la ficción. Hay muchos niños que no lloran al nacer, y eso no es sinónimo de que algo vaya mal.

Según explica en una entrevista con Europa Press Claudia García Gijón, médico interno residente de Pediatría del Hospital Universitario Príncipe de Asturias (Alcalá de Henares, Comunidad de Madrid) no siempre que un bebé nace tiene que llorar. “El llanto no lo es todo”, afirma, si bien dice que si es cierto que este signo indicaría que el pequeño ha sido capaz de manejar bien el liquido que tenia dentro de los pulmones.

Es más, sostiene que puede ser normal que el bebé no llore si el resto de los datos que se obtienen al observar al pequeño, como el color, la respiración, o la frecuencia cardiaca, entre otros factores, están bien. “El llorar no lo es todo, aunque es cierto que tenemos mucho terreno ganado”, insiste.

La médico interno residente de Pediatría del Hospital Universitario Príncipe de Asturias interpreta que llorar en el parto significa un inicio favorable de la respiración del bebé. “Es su primera manera de comunicación. Dentro del útero están rodeados de liquido amniótico y al salir al exterior esos pulmones tienen que vaciarse de liquido y empezar a respirar. Cuando lloran observamos que son capaces de utilizar ese aire para respirar y para llorar. El llanto es tranquilizador, pero como decimos no es el único dato en el que nos fijamos”, agrega.

La experta dice que la mayor parte de los bebés recién nacidos no necesitan reanimación, o de necesitarla, ésta es muy superficial. Foto: Cuartoscuro

García Gijón sostiene que cuando nace un bebé, los profesionales que asisten el parto se fijan sobre todo en el llanto y en el tono del bebé, aunque también le prestan atención al color, o a los movimientos del mismo, por ejemplo: “Valoramos como se va adecuando al mundo exterior”.

LOS PARTOS NO SON IDÍLICOS

En este contexto, la doctora resalta que los partos en la mayor parte de las ocasiones los describen como idílicos, cuando generalmente “son momentos difíciles”. “Biológicamente, las mujeres estamos diseñadas para ello, pero eso no quiere decir que estos no requieran de una atención de personal especializado para que en caso de que algo no saliera como en las películas se pueda atender lo mas rápido posible”, agrega.

Ahora bien, por norma general, sí subraya que para aquellas madres que siguen las instrucciones de los profesionales sobre cuando y como empujar se les suele hacer mucho mas llevadero el parto. “Obviamente, no sabemos que puede pasar, pero debemos confiar en que los que estamos dedicados a esto nos formamos día a día para que, en caso de no ir bien, podamos atenderlo adecuadamente”, aclara.

En este contexto, recuerda que la mayor parte de los bebés recién nacidos no necesitan reanimación, o de necesitarla, ésta es muy superficial. “Entonces se haría una estimulación frotando levemente su piel o se podría necesitar una mínima aspiración de secreciones. Pero hay un pequeño porcentaje que precisa otro tipo de reanimación mas intensa, como cuando ocurre algún evento que compromete el bienestar del recién nacido”, mantiene.

Aquí menciona qué son las cunas de reanimación, “por norma necesarias en aquellas situaciones en las que la adaptación del bebé no sea la adecuada o se tenga la sospecha de que hay algún evento que pueda comprometer el bienestar del bebé”.

La doctora resalta que los partos en la mayor parte de las ocasiones los describen como idílicos, cuando generalmente “son momentos difíciles”. Foto: Cuartoscuro

Según describe, en ellas se calienta al bebé, se evalúa que tal respira, que color va adquiriendo y además permite a los profesionales que controlan el parto el poder aspirar secreciones o poder asistirle respiratoriamente con oxigeno si lo necesitase.

“Es importante que la familia este bien informada antes del parto y que sean conscientes de que supone un proceso que debe ser asistido siempre por profesionales, que puedan atender en un entorno adecuado, no solo a la madre en caso de una complicación, sino también al recién nacido. Para ello es fundamental la disponibilidad de un pediatra con formación en Neonatología, así como de una unidad neonatal, porque la inmediatez y nuestra rapidez de actuación puede ser determinante para los bebés”, sentencia la miembro del Hospital Príncipe de Asturias.

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