Senadores alertan sobre masacres y desplazamientos en zona fronteriza entre Colombia y Venezuela

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Autor: admin publiko 20 diciembre, 2020


Palmarito
Corregimiento de Palmarito, Cúcuta.
Foto: Fundación Peogresar.

La carta, remitida por 13 senadores, al presidente Iván Duque; la ministra del Interior, Alicia Arango; el ministro de Defensa Nacional, Carlos Holmes Trujillo y la Delegada de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia, Juliette de Rivero, alerta sobre la grave situación humanitaria que viven los pobladores del corregimiento el Palmarito, municipio de Cúcuta, departamento de Norte de Santander, zona fronteriza con Venezuela. Solicitan que se tomen medidas para garantizar la seguridad y el derecho a la paz y a la vida de los habitantes de la región que están en peligro por la presencia de grupos armados ilegales.

Iván Cepeda, Antonio Sanguino, Iván Marulanda, Jorge Robledo, Sandra Ramírez, Juan Luis Castro, María José Pizarro, Wilson Arias, Alberto Castilla, Aida Avella, Wilmer Real y Leon Fredy Muñoz exponen en el documento que el corregimiento de Palmarito es un corredor estratégico que conecta a la ciudad de Cúcuta con Venezuela y la región del Catatumbo. La mayoría de sus habitantes se dedican a la ganadería y a la producción de palma, cacao, limón y arroz. Además, señalan que los cultivos de hoja de coca alcanzan las 3.000 hectáreas.

Los senadores hacen un llamado al Estado y a organizaciones internacionales debido a las tres masacres que han ocurrido este año, el desplazamiento forzado de 3.500 personas y las constantes amenazadas a 15 líderes sociales. De acuerdo con los habitantes de la zona, señala el documento, el 15 de diciembre 150 hombres armados llegaron al corregimiento. Lo anterior da cuenta del grave peligro al que están expuestos los pobladores, quienes, además, han manifestado que los grupos armados ilegales han tomado control terrotorial, pero las autoridades no han hecho presencia para impedirlo.

Palmarito
Masacre en la vereda Santa María, en el corregimiento de Palmarito.
Foto: HSB Noticias.

El 16 de diciembre, un día después, otros hombres armados incursionaron en el corregimiento. Aseguraron ser miembros de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) que tenían como objetivo combatir al ELN. Luego de su llegada, aseguraron que convocarían con prontitud a la población para informar cuáles serían las medidas a adoptar y las condiciones en el territorio.

Los firmantes reiteran que los pobladores sienten temor por estas amenazas que viven diariamente “ante el aumento de los grupos armados ilegales en su territorio”. Según los habitantes de Palmarito, el Gobierno nacional tiene conocimiento de la situación, pero no ha adoptado las medias necesarias para velar por su seguridad e integridad. Incluso, la Defensoría del Pueblo emitió la Alerta Temprana Nº 035-2020 el 5 de agosto, en la cual se incluyó a los corregimientos de Palmarito y Banco de Arena como “zonas de riesgo en el accionar violento” de estos grupos armados.

Por lo anterior, realizan un llamado urgente para que “la respuesta institucional sea inmediata, eficaz y permanente” y, además, le solicitan a la Procuraduría General de la Nación, a la Defensoría del Pueblo y a la Alta Consejería para los Derechos Humanos de la ONU hacer vigilancia a las acciones que se adelanten para proteger los derechos fundamentales de los habitantes de Palmarito.

El 9 de marzo, campesinos de la vereda Santa María, en el corregimiento de Palmarito, encontraron ocho cadáveres, siete afrodescendientes y un indígena, en la trocha frente al portón de la finca La Primavera, señaló la revista Semana. Según grupos de inteligencia del Ejército consultados por el medio, el asesinato fue ejecutado por el ELN, pues estas personas pertenecían a Los Rastrojos. Así vez, el coronel José Luis Palomino, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, señaló que los cuerpos presentaban heridas por arma de fuego, quemaduras en las manos, brazos y torso. Además, vestían sudaderas nuevas, no tenían zapatos y estaban apilados uno encima del otro.

El abandono estatal permitió que el narcotráfico y el contrabando de gasolina se tomara la zona, indicó la revista Semana. Además, con la salida de las Farc-EP, luego del Acuerdo de Paz, el ELN y Los Rastrojos iniciaron la disputa por el territorio. Según los pobladores de la zona fronteriza, Los Rastrojos hacen presencia constante y reciben dinero de vacunas, contrabando y tráfico de armas y droga. Por su parte, el ELN coordina acciones para acabar con el otro bando y acorralarlo, pues el gobierno de Venezuela ha iniciado una lucha contra este grupo armado que ha llevado a sus miembros a migrar a los municipios colombianos.

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