¿Qué pasa con tu cerebro cuando… no duermes?

Autor: Publiko 18 marzo, 2018


Seguro te has desvelado trabajando, haciendo tarea o pendejeando y al día siguiente te sientes rarísimo(a).  Más allá del cansancio, no dormir afecta tu cerebro y, por lo tanto, tu forma de percibir el mundo.

Lo primero que pasa es que se estimula la vía mesolímbica. Esto hace que la dopamina fluya y te sientas con mucha energía. Casi como un rush de euforia o como si te hubieras metido coca barata: hablas rápido, piensas rápido, no puedes concentrarte por periodos largos de tiempo, etc.

Después de eso, como con la coca barata, todo se derrumba y de la peor forma. Por falta de descanso, el cerebro empieza a ‘apagar” las zonas que se encargan de la planificación y la sensatez. Con el rush optimista que traes, entras en comportamientos impulsivos, despilfarras, te das atracones de comida y tomas decisiones riesgosas.

El hipocampo se encarga de almacenar la información nueva en el cerebro. Esta actividad se da mientras dormimos, así que, al no hacerlo, se altera el almacenamiento de recuerdos a largo plazo. Aunado a esto, el cerebro, incapaz de codificar la información nueva, empieza a crear memorias falsas: te hace creer que ya hiciste cosas que no has hecho o que pasaron cosas que nomás no.

La amígdala, que es la encargada de procesar las emociones, y el córtex prefrontal medial, que es el encargado de regularlas, se desconectan entre ellos. La amígdala se queda con todas las emociones sin control y sin filtro, así que vas a sentir más tristeza de la normal y a malinterpretar lo que sucede a tu alrededor.

Cuando descansas, tu cerebro filtra estímulos irrelevantes y los separa de los relevantes para evitar una sobrecarga sensorial. Cuando lo privas de sueño, es incapaz de hacer este procedimiento de manera normal y eso causa un desmadre en el que ves cosas que no están o te convences de las memorias falsas al grado de no poder diferenciar entre lo que es real y lo que no.

No dormir también mata neuronas y provoca daños cerebrales irreparables. En algunos casos, el cerebro puede encogerse. Eso se oye horrible.

En conclusión, duerme. Duerme tus buenas siete u ocho horas para tener feliz al amigo cerebro que, sin él, no somos nada. Aunque a veces es bien troll y él es el que no se deja.

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