Rutina casera de ejercicios para holgazanes

Autor: Publiko 18 febrero, 2018


¿Estás cansado de sentir que tu cuerpo es una masa inerte sin forma? ¿Sientes que deberías hacer ejercicio, pero nunca lo llevas a la práctica? ¿Quieres sentirte mejor contigo mismo? Entonces te recomiendo mi rutina casera de ejercicio para holgazanes garantizada por mí, una holgazana experta.

Lo más importante es que, durante todo el día, debes sumir la panza. No importa la actividad que estés realizando: ver tele con la panza sumida, maquillarte con la panza sumida, cocinar con la panza sumida. Si pasas mucho tiempo sentado(a), siempre hazlo con la espalda recta y la panza muy apretada, casi hasta que duela. Estirar la espalda también ayuda mucho.

 


 

Si te toca barrer, una sentadilla cada barrida va a ayudar a esas chaparreras. Toma el palo de la escoba y colócalo sobre tu espalda, a la altura de los hombros. Sostén cada extremo del palo estirando los brazos y gira la cintura de un lado a otro. Si se trata de limpiar ventanas grandes o paredes, baja en una sentadilla hasta el fondo y estira la espalda hasta el techo al ritmo del trapo/trapeador/lo que sea que estés usando.

                                            

 

 

Olvídate de lo aburrido de ponerte pantalones. Recuéstate de espaldas con la cabeza levantada y las piernas en 45º, a manera de abdominal (apretando panza). Baja un poco más la pierna en la que vas a introducir en el pantalón, mientras mueves la otra en sentido contrario. Repite. También aplica con calcetines.

 


 

Levanta cadera al subir el pantalón y quédate ahí unos 40 segundos, subiendo y bajando la pelvis.

 

Intenta usar siempre las escaleras y subirlas ‘de puntitas’, con la panza apretada. Cuando cargues bolsas del súper, utilízalas como pesas y haz series de frente, de lado y de abajo hacia arriba mientras caminas del lugar hasta tu casa. Trata de distribuir el peso en ambos brazos.

 


 

Cuando tengas que recoger algo del piso, no dobles las rodillas. Abre ligeramente las piernas y solo baja el torso para recoger lo que sea que haya que recoger. Quédate en esa posición y mueve la cadera de izquierda a derecha. Si no sientes un jalón en la parte trasera de las piernas, no lo estás haciendo bien.

 


 

Al recostarte, pon recta la espalda y empuja tu torso hacia atrás haciendo fuerza en el abdomen. Baja muy lento, siempre con la espalda recta, hasta llegar a la superficie donde vas a acostarte. Para levantarte, haz un abdominal.

 


 

Probablemente no bajes de peso ni te pongas bien sabroso(a), pero al menos tu cuerpo se va a mover más de lo normal y sí te lo va a agradecer. Aprieta la panza.

 

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